Sobre el amor propio
Estoy hecha polvo y siempre vuelvo a terminar de esta manera porque soy incapaz de asumir que este vacío que cargo en el pecho me lo he creado yo misma.
Quizá carece de sentido pero desde que una vez cuando era chica fui al Mcdonald's y en lugar de elegir el jueguetes de serpiente elegí el de pájaro, toda mi capacidad de decisión quedo truncada.
Siempre que pude identificar un deseo en mi, de alguna manera tomaba el rumbo que más me alejaba de conseguirlo.Y cuesta tanto mirarse al espejo cuando todo lo que refleja son rastros de aquello que pudo ser una persona pero se quedó a medias, el espejo es cruel cuando me deja ver lo alejada que estoy de todo lo que siempre quise ser.
Dejo que la vida me imponga la realidad que quiera que atraviese y la transito inmovilizada con gritos en mi cabeza pidiendo una reacción, diciéndo que debo pararme de frente a mis deseos porque no hay manera de que todos los semáforos se me pongan en verde y alcance aquello por lo que no luche.

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