Mom, am I still young? Can I dream for a few months more?

La adultez, o quizá a lo que llamó como tal,se hizo evidente en mi cuando note que ya no tenía oportunidad. A muchos les puede parecer apresurado a los 18 afirmar tal cosa y sin embargo, muy a pesar de mi misma, estaba segura de lo que decía y lamentablemente todavía no me he equivocado. Soy la materialidad de la derrota a tal punto que desde que tengo 14 años evito mirarme en el espejo con la diferencia de que hace años pasó el verano que tuve catorce, y yo continuo sin poder hacerle frente a mi reflejo. De igual manera, incluso triste y solitaria como me sentía a esa edad yo tenia mas valor que el de ahora porque era joven, cuando uno es adolescente se les deja pasar sin rasparse por la aflicción y disconformidad, estás rodeado por cierta ingenuidad que el mundo es capaz de perdonarte. Esta todo bien o en su defecto va a estarlo porque lo que sobra es tiempo o eso creemos, pero un dia recuerdo haber llorado en la escalera cerca del baño del colegio y un parpadeo más tarde me vi obligada a secar mis lágrimas demasiado rápido para fijarme si el sonido provenía del tren en este lado del andén. Puede sonar como que de algún modo estoy intentando volver al pasado y nada más alejado o no de manera literal. Nunca fui feliz ni sentí demasiado placer por la etapa que iba habitando, lo único bueno que sale de este es que nunca estoy queriendo volver a ninguna parte. Todo en mi es hacia adelante porque eso es lo que me repetí toda mi vida, que adelante se pone mejor, pero cada vez se hace más evidente que esto no va a ningún lado así como tampoco lo hago yo. No extraño lo que mi yo anterior vivía, ni mi carácter, amigos,estudios,familia,modos, acciones o gustos. Se que todo el mundo afirma que todo tiempo pasado siempre fue mejor pero eso porque ya no lo está viviendo. Yo recuerdo bien que sin importar en qué momento haga foco siempre me sentí inmensamente sola. Tanto, que rezo para que el futuro me abrace con calidez, ya no busco un amor o amistad que me sane los huesos sino algo tan grande como la paz, el estar tranquila, dejar de esperar a la avenida de lo grande porque ya no tengo 16 y aquello que se espera me recupere cada vez se hace más lejano. Quiero dejar de pedirle milagros al tiempo y ser capaz de por una vez en la vida, seguir sin ritmo pero temo porque el bajar la manta y mirarme de frente es enfrentarme con la realidad. La realidad que no se asemeja a lo deseado ni a lo posible, descubriré que he ganado kilos y perdido palidez al igual que me despedí del anhelo y estoy aferrada a la angustia. Me resultará obvio que el futuro del que hablaba para reconfortarme es el ahora y no soy lo que esperaba ser ni me han pasado cosas buenas, solo soy un cúmulo de tiempo mal gastado y amordazado. Tiempo que está a punto de volverse líquido.

Comentarios

Entradas populares