Even if I die screaming and I hope you hear it
Me encuentro en el límite y cada minuto que pasa voy inclinándome mas y más al lado del cual temo no ser capaz de salir. Da la sensación de que con solo mover las puntas de mis dedos, con solo rozarlas, mi posición en el tablero empeora. Es más, hasta respirar se siente como un riesgo que ya no estoy segura vale la pena correr, o mejor dicho su presencia había calmado el vacío pero este devora todo y ahora que ya no está solo le queda comerme los huesos.
Pensé en Dios. Se que si se lo contara me diría que no hay nada que en esta figura se manifiesta que no se pueda poner en un pensador real y mucho más sabio, pero la fe no está para cumplir el rol de la verdad sino quizá lo contrario, es la última carta que jugamos contra la áspera vida aun cuando ya parezca estar todo echado. Y es la carta a la que hoy me toca recurrir, sin esta temo que no se me ocurre que hacer para que su mirada deje de asfixiarme en sueños.
Siento la madera gastada sobre la que apoyo mis rodillas y pido al que posado sobre la cruz y frente a mis ojos que por favor me lo saque de adentro, que si no actúa ahora quizá mañana ya no haya en este cuerpo nada para salvar, ni una víscera de la que él no se haya apropiado y no es justo que me despojen de mi cuerpo. Me encuentro llorando como una infante cuando le sacan un juguete pero estos huesos son míos, desarrollados dentro mi madre ¿Con que derecho se cree que puede sacarme de mi incomodo hogar? Ya es más suyo que mío y no es justo, así que recurro a lo sagrado. Debo detener a mi mano,que se encuentra al borde de sacar el teléfono en medio de la iglesia, con el fin de marcarle a mi madre y suplicarle que llame al padre Alejandro, que me ha abierto las puertas ante Dios, para que agote este suplicio. El me conoce, yo he sido bautizada, he comulgado, se los rezos, debería ayudarme, debería parar el llanto que resuena en su propia casa.
Pronto van a venir a buscarme así que debería tragar estas emociones para adentro pero ya no hay nada realmente mio ahi, es todo de él y no conforme con envenenarme la consciencia viene por este envase que tanto me cuesta cargar. Pero estoy dando la pelea, aunque cada vez las rodillas empiezan a dolerme más, pero si me levanto antes que el de arriba de la señal, temo que quizá se olvide que, lo que una vez fue el amor, está rasgando mi carne.
Tengo el cuerpo entumecido y mis manos empiezan a palidecer de la fuerza con las que las sostengo, sin embargo todavía me queda algo por lo que tirar. Si ahora salgo de este templo él empezará a machacarme desde lo insondable y nunca más podré reposar en el sueño. La mirada que va a devolverme el espejo, una vez el sol esté asentado, sin un deje de descanso en mis pupilas, va a ser la misma que cargaba mi hermana el verano que tuvo 19. Tengo grabado con filo la pesadez de sus ojeras cuando la luz la tocaba, como no había absolutamente nada tras ese lente más que la angustia y desesperación. Recuerdo que temía que gritara y se arrancara los pelos en el medio de la calle porque ¿Cómo puede vivir sin dormir? Me contaba que ese amor que venía enfermandola desde hace rato ahora también la perseguía en sueños y que sin importar que sean otras manos ajenas a la de él las que estuvieran abrazándola, este aparecia y la castigaba. No tuvo ni una siesta corrida en ese verano y todavía no entiendo como no cayó en la locura. Pero yo no soy ella, a mí el tormento me esta comiendo viva en cuestión de semanas y si tengo que vivir sin él, puedo aguantarlo, pero estoy rogándole a lo más elevado que conozco que lo arranque de mis entrañas. El ya es mas yo que lo que yo nunca pude ser y estos ojos que te miran pronto dejaran de responder ante mi si no detenes, la tortura que enamorarme y ser abandonada en presencia ha dejado en mi. Está viviendo su vida en su cuerpo pero no deja en paz al mio. Viene en sueños, viene en lo terrenal, vive en mi hasta cuando lavo los platos y pronto solo quedará helarse las venas haber si estando alejada de su mundo me deje en paz.
Estoy esperando a que alguien dé comienzo al ritual, que mis músculos empiecen a ceder y el poco a poco se empiece a liberar. Va doler cuando lo estén intentando arrancar y solo me quedará morderme la lengua, hacer sangrar a mis labios, luego saldrá el grito que será más parecido a un bramido del animal herido. Ojala que ese alarido que de mi salga por el dolor de tenerte dentro, te mantenga la noche en vela, no te deje descansar. Ojala que estes acostado pero sin poder amigarte con el sueño del cual me alejaste, que escuches en la oscuridad de aquello que llamas hogar mis gritos, ojalá no paren nunca de sonar, incluso cuando el dia empiece a arrimar. Ojala mueras escuchando mi dolor.


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