Hubo un tiempo que fui hermoso y fui libre de verdad
La sensación de que cada día pierdo más y sin embargo, lo único que puedo hacer es dejar ir. Lo que fue la vida pero ya no lo es, a dónde regreso como fantasma en noches de rezo. Vuelvo a la infinitud de los días llenos de aburrimiento y un sol que sólo sabía picar. Ella y yo leyendo lo mismo pero con otras manos, es un juego ¿Sabes? Nos mirábamos de punta a punta, pasar hoja tras hoja, hasta terminar. Siempre ganaba, hace décadas que las palabras solo se me escapan de las manos. Quisiera que se acuerde de los secretos, de la risa, de lo que parecía eterno, de mi sonrisa antes de que la tristeza la envenigrara, de quién solía ser porque yo todavía la miro por detrás de botellas de cristal. Ni siquiera es necesario agarrar las fotos guardadas durante años en un bolso desgastado, puedo vernos flotando en el aire, el saludo al calor maternal, el polar abrigandonos de ese julio. Figuras de agua detenidas sobre cemento, dedos enganchados sobre alambre, el sol filtrándose por la hum...










